Casi todo lo que se siente en una clase de yoga empieza antes de la primera postura: en el tipo de suelo que hay debajo, en la cantidad de luz que entra, en el ruido que se cuela desde la calle y en el espacio que queda entre una esterilla y la siguiente.
Estas páginas reúnen material sobre esos elementos: el espacio físico donde se practica, la manera en que una sesión se ordena en tramos, la relación entre la respiración y el movimiento, las diferencias reales entre estilos, el uso de los soportes y lo que cabe esperar durante los primeros meses. Está escrito para quien empieza, para quien vuelve después de una pausa larga y para quien practica desde hace tiempo y quiere entender mejor por qué una clase está construida como está.